Por qué no me gusta Nintendo

Por qué no me gusta Nintendo...

A muchos no les gustará lo que voy a decir y a otros quizá sí. Pero no se trata de polemizar sino de dar una opinión forjada con la experiencia y el paso de los años. Así, poco a poco, mi punto de vista sobre Nintendo no solo no ha variado con respecto a mi infancia sino que incluso tengo más motivos que antes para no poner mi atención (y mi dinero) en sus productos. En este post, que servirá para que me conozcáis un poco mejor como jugador, os contaré por qué no me gusta Nintendo…

Los orígenes

Yo comencé en esto de los videojuegos en los salones recreativos, a mediados de los años 80. En aquellos tiempos disfruté de muchos buenos juegos, a día de hoy considerados clásicos. Sin embargo, no me adentré en el terreno doméstico hasta 1990, cuando me compraron el Amstrad CPC Plus. Por entonces todavía no conocía nada de Nintendo pero sí de Sega, su gran rival.

Por aquella época, la “guerra” entre ambas marcas estaba en auge. Lo habitual era, pues, “atacarse” unos a los otros en pos de destacar la compañía o consola favoritas en detrimento de las de la competencia. Algo que seguimos viendo a día de hoy en las redes pero que, por aquel entonces, quedaba limitado a un círculo más próximo. Yo, al igual que intento hacer ahora, siempre evité los conflictos a pesar de posicionarme siempre del mismo lado. El otro, para mí, simplemente no existía…

Y nada me hizo cambiar de idea. Ni siquiera la salida de la Super Nintendo con el aclamado “Street Fighter II” que tantos seguro que recordaréis con cariño. Por supuesto, no faltó quien me restregó por la cara que yo no podría disfrutarlo por tener la Mega Drive pero nunca me afectó porque sabía que, tarde o temprano, acabaría saliendo en la máquina de Sega… como así sucedió.

Lo mismo puedo decir de las portátiles. Nunca me atrajo la Game Boy ni tampoco ninguna de sus sucesoras en parte por lo que ofrecían, en parte porque jugar a esta clase de máquinas no ha sido ni es una preferencia para mí. Ya cuando me hice con la Game Gear le di muy poco uso y ahí la tengo, en un cajón y prácticamente olvidada.

Y llegaron las 3D…

Fue a partir de los 90 cuando, tras la llegada de la primera PlayStation, Nintendo comenzó a ir a su aire. Por entonces yo disfrutaba de Saturn y sus, para mí, geniales conversiones de recreativas de Sega. También tuve ocasión de jugar a la consola de Sony en casa de un amigo pero esta, al igual que la Nintendo 64, nunca tuvo nada que me hiciera pensar en su posible adquisición.

Más adelante llegó la Dreamcast y yo seguí en mis trece de igual forma que lo hacen quienes, generación tras generación, vuelven a comprar Nintendo porque es lo que les gusta. Pero llegó el final de Sega como fabricante de consolas y me vi obligado a recorrer otro camino, siendo la afortunada la primera Xbox tras un breve paso por PlayStation 2.

Nintendo se sumó a la fiesta de los 128 bits con Game Cube, máquina de cierto atractivo visual. Pero, ¿qué me ofrecía esta nueva apuesta? En lineas generales lo mismo de siempre aunque hubiera también alguna que otra cosa que pudiera ser interesante pero, de nuevo, no lo bastante.

El momento actual

Y así llegamos a los últimos años, no sin antes pasar por lo que fue todo un fenómeno de masas: la Wii, consola que introdujo a mucha gente en el mundo del videojuego gracias a su innovadora forma de jugar. Pero aquí fue donde comencé a ver cosas que hicieron que Nintendo comenzase a gustarme menos aún como, por ejemplo, la adquisición de los derechos de una saga como “Project Zero”, que no encajaba en el enfoque familiar con el que vendió esta consola y que nos privó a muchos de las últimas entregas.

Pero ellos siguieron a lo suyo y si bien Wii fue un experimento que les salió bien, no puede decirse lo mismo de su sucesora, la Wii U. Una consola cuyo mando con pantalla llamaba mucho la atención y parecía tener potencial pero ni siquiera eso evitaría que, a la postre, dicha propuesta terminara sucumbiendo. A pesar de ello, Nintendo ha sabido reponerse y está viviendo actualmente uno de sus mejores periodos gracias a la que es, por ahora, su última creación: Switch, consola que está vendiendo millones de unidades en todo el mundo.

Sin embargo la historia se vuelve a repetir. Es cierto que Switch lleva tiempo recibiendo una buena cantidad de juegos de terceras compañías, en algunos casos con conversiones más que dignas como es el caso del “Doom” actual, pero continúa viviendo en mayor o menor medida de las licencias de siempre

Los puntos más oscuros

Eso es quizá lo que más me haga renegar de Nintendo pues pasan los años, las décadas, hemos cambiado de siglo y sigo viendo “Marios”, “Zeldas” y otras licencias propias que nunca me gustaron. Pero como todas ellas tienen millones de seguidores, es evidente que no las van a dejar de sacar mientras la gente las siga pidiendo.

Hay otra cosa que ha hecho que Nintendo me guste todavía menos que antes: sus políticas de empresa en ciertos lanzamientos. Todos recordamos lo sucedido con las consolas “mini” o el posterior recopilatorio de juegos de “Mario” que salió con motivo de su 35º aniversario. En efecto, ocurrió que las unidades puestas a la venta fueron tan pocas que ello invitó a los especuladores a hacerse con una parte para revenderlas a los fans más desesperados.

A día de hoy no son pocas las voces que se alzan ante estas y otras prácticas de la compañía pero solo hay que ver las ventas para darse cuenta de que todo ello le importa bien poco a los seguidores más acérrimos. Por eso creo que todo seguirá igual y que, para deleite de estos últimos, volveremos a ver más de lo mismo en el futuro.

Conclusiones

Lo que he descrito en este post, que espero no tenga consecuencias, creo que deja claro por qué no me gusta Nintendo. Es una mezcla de preferencias personales y hechos objetivos que me han mantenido alejado de esta compañía durante toda la vida. Hay quien pensará en una cerrazón sin sentido por mi parte y me dirá que son muchos los buenos juegos que existen en cada uno de sus sistemas, tanto antiguos como actuales, pero yo no pienso lo mismo. Es más, me da igual cómo sean ya que, simplemente, no me interesan.

No quiero que nadie se sienta violentado, que sé bien lo fácil que resulta para algunos ofenderse a día de hoy. Pero hacerlo por una compañía a la que, como a cualquier otra, solo le preocupa ganar dinero, me parece como poco absurdo. Aquellos que disfrutáis de Nintendo lo vais a seguir haciendo, independientemente de mi opinión. Y quienes no lo hacemos tenemos otras opciones porque el mundo es muy grande y hay vida más allá de “Mario” y sus amigos…

Deporte, videojuegos, blogs y mucha nostalgia (tal vez demasiada)...

4 thoughts on “Por qué no me gusta Nintendo

  1. Hola Emilio,

    Como te comentaba esta mañana, tenemos una historia bastante parecida. A excepción de Game Boy que si que compré (tengo Pocket y Advance), porque en mi caso me gustan mucho las portátiles y pese a que una de mis primeras incursiones en el mundillo fue con una Game&Watch de mi padre, no tuve una consola de Nintendo en formato sobremesa hasta la llegada de GameCube. Y no me la compré precisamente por ninguno de sus juegos “de toda” la vida. Conociéndome, ya te imaginarás que el motivo de su compra no fue otro que el de los Resident Evil exclusivos que salieron para ella y alguna otra cosilla como P.N.03. Si que es cierto que luego fui adquiriendo títulos más sonados, pero de no haber sido por los juegos anteriormente mencionados, tampoco la hubiera comprado. A partir de ahí, la única consola de la compañía que adquirí fue una New Nintendo 2DS XL, nuevamente por Resident Evil, y por Donkey Kong Country que es una de las sagas históricas que si me gustan.

    Previo a eso, nuestra historia se parece bastante, con la excepción de que cuando cayó Sega, me fui directo a PS2 pese a que terminaría comprando Xbox por cosas como Panzer Dragoon Orta y Otogi.

    Realmente Nintendo nunca me ha llamado especialmente la atención, es más, con sus exclusivos de GameCube y las cuatro cosas de 3DS que me gustan, me sobra y me basta. Más allá de eso, la estrategia y políticas que adoptó la compañía a raíz del lanzamiento de Wii, me disgustan sobremanera, especialmente en los últimos tiempos, en los que descarté comprar una Switch dispuesto a no apoyar el rumbo que están tomando, pese a que viviré el resto de mis días con el dolor de no poder jugar a Bayonetta 2 XD

    Algo que tampoco soporto, son los fanboys de la compañía. No soporto a los fanboys en general, pero los de Nintendo me parecen especialmente repelentes (y esto es una opinión mía, así que si alguien quiere tirar piedras que me las tire a mí que soy un temerario XD)

    Por lo demás, me ha parecido un gran artículo, con una opinión personal y muy bien argumentada de la que no creo que nadie, a no ser que sea un fanático, pueda echarte algo en cara. Para gustos los colores, y si a ti no te gusta, no hay más vuelta de tuerca.

    Un saludo 😀

  2. Yo la verdad Emilio, es que estoy a favor a la vez que disiento. Porque si bien es cierto desde mediados de la época de Wii, hasta ahora actualmente, Nintendo solo piensa en sí misma, en generar dinero, especulación y demás, si tengo que decir, que como persona que creció con muchas maquinas de la Gran N, si disfrute dicha época y aunque Switch es buena maquina, con buenos juegos, su cenit se alcanzo al menos para mí en los tiempos de séptima generación, por lo que en ciertos ambitos me cuesta discernir parte de mi crecimiento como jugador, sin maquinas o juegos de esta gente. Pero también te digo, entiendo tu punto, hay gente que es fiel a una compañía o creció con ciertas cosas y no le tiene porque gustar o Nintendo o Sony, por poner algunos ejemplos.

    Yo te diría que no tanto a lo nuevo, pero sí le dieras la oportunidad a grandes juegos de la gran N o que salieron en sus maquinas hace tiempo, porque se pueden descubrir y disfrutar cosas muy interesantes. Pero ya como veas.

    Gran post y un saludo ^^

    1. Lo he intentado en alguna ocasión, y el resultado ha sido nefasto. Sin ir más lejos puedo contarte (a ti y a todo el que lea esto) sobre mi experiencia con el que se supone es uno de los mejores juegos de la saga “Zelda”: “Ocarina of Time”. Lo jugué, como es obvio, mediante emulación… y me duró menos de una hora. Pocas veces, muy pocas, me he aburrido tanto con un videojuego. No importa lo bueno que pueda ser, simplemente no conecté con él. Y también he tocado, de manera muy puntual, máquinas como la Game Boy o la DS por medio de un amigo con idéntico resultado. En consecuencia, hace mucho que descarté la idea de dar nuevas oportunidades porque ya me imagino lo que va a pasar. Por ello, y dado que esto viene de lejos, que nunca he sentido nada especial por Nintendo, se me hace no ya muy difícil sino directamente imposible cambiar ahora.

      Nintendo, sea o no culpa suya, no tiene sitio en mi vida como jugador de videojuegos. Gracias por pasarte y dar tu opinión, Spiegel. Saludos.

  3. Buenas,
    Yo estoy de acuerdo contigo, y principalmente más en general que en particular. Se lo que se siente cuando no conectas con alguna marca y sus productos, y que tengas el valor, porque es de admirar en los tiempos que corren, de poder decirlo abiertamente con el amparo de gente razonable que apoyará una opinión, que no tiene que ser compartida pero si comprendida.
    He tenido consolas de Nintendo, pero llegado a un punto de madures, propia, muchos de sus títulos me quedaban cortos de interés. Es verdad que en el nicho Nintendo siempre se ha orientado al público infantil o familiar (Lo que no está nada mal de vez en cuando) pero creo que fue en la Wii cuando, a mí, definitivamente me perdió. Junto a estás he disfrutado de SEGA y el ordenador, y que decir de las anteriores Atari y compañía, y los fines de semana caía siempre una versión de una o de la otra de un título.
    Una cosa que no me interesa son las decisiones empresariales, que Xbox, PS y Nintendo hagan lo que quieran, son multinacionales que si quieren plantar un árbol en el ártico que lo intenten, yo me preocuparé por el árbol. Tengo muy claro que las empresas no me han dado nada, lo he comprado o alquilado, lo que si me gusta es el esfuerzo y la ilusión de los estudios y sus trabajador@s, los que realmente se comprometen a traernos historias y a maravillarnos de luz y de color (Ya me ha salido Tómbola) sin importar a la empresa que le rindan la jornada laboral. Por esto, le tengo cariño a muchos juegos de la compañía nipona, pero no a sus prácticas elitistas (Y también las otras empresas, aclaro), como el cumplimiento de una fecha determinada, esclavizando a sus trabajadores; dejando morir ips en el olvido, pero sin permitir compartirlas aunque no les de ningún fruto; o jugar muchas veces con la nostalgia empaquetando Roms dentro de pedazos de plástico (Aquí alguno discrepará y acepto su opinión, pero que comprenda la mía, con eso me basta).
    A ti puede no gustarte algo y no conectar con ello, y al mismo tiempo expresarlo de forma educada (como lo has hecho en toda regla), por lo tanto yo estoy cien por ciento de acuerdo en que no te guste Nintendo y que no te atraigan desde siempre sus Ips. Me ha parecido un artículo genial de una buena opinión personal y me alegra mucho que lo hayas compartido con todos nosotros.
    Un saludo grande, crack!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top