Por qué aceptamos lo que tenemos

Por qué aceptamos lo que tenemos: pasando por el aro

No es la primera vez ni será la última que expreso mi opinión acerca de cómo ha cambiado el mundo del videojuego en los últimos años. En especial desde que la implantación de Internet fue abriendo, poco a poco, todo un abanico de posibilidades antaño inimaginables. Pero muchas de estas han sido ampliamente aceptadas por el grueso de los usuarios incluso cuando la lógica decía lo contrario. En este post invito a la reflexión no solo exponiendo algunos de estos avances (o retrocesos, según cómo se mire) sino tratando de analizar por qué tuvieron éxito. Dicho de otro modo, y como reza el título, por qué aceptamos lo que tenemos

2002, un punto de inflexión

En dicho año, el mundo del PC llevaba por entonces bastante tiempo ofreciendo las “bondades” que, tiempo después, acabarían llegando a las consolas. Cosas como los contenidos adicionales (oficiales o de la comunidad, los famosos “mods”) y lo más importante, el juego en red, eran algo a lo que los usuarios de ordenador ya estaban acostumbrados cuando Microsoft trajo al mundo la primera Xbox y, con ella, el servicio Xbox Live.

En su origen, Xbox Live solo permitía jugar en red a los títulos que contaban con modos de juego pensados para ello. Supuestamente se hacía uso de los servidores de Microsoft pero no tengo del todo claro que fuera así. Poco importa porque lo más llamativo es que Xbox Live fuese, desde sus inicios, un servicio de pago. Y teniendo en cuenta que en PC no se pagaba por jugar online más allá de la propia conexión de red y que consolas como la Dreamcast ofrecieron de igual manera dicha posibilidad (aun con limitaciones, eso sí), cuesta entender el éxito de la iniciativa de Microsoft.

Quizá la explicación radique en el propio origen del servicio. No hay que olvidar que Microsoft es una compañía estadounidense, que fue en su tierra donde más arraigó en un primer momento y que los ciudadanos de este país son muy dados a pagar por todo. No en vano, si se considera a los EE.UU. la cuna del capitalismo será por algo…

El gallinero se revolucionó en 2006

Si bien no se comenzaría a notar hasta algunos años después. Pero la llegada de la Xbox 360 ese año (realmente en diciembre de 2005) supuso un antes y un después en la forma de entender el mundo de los videojuegos como experiencia y cómo negocio si tenemos en cuenta todo lo que vino con ella. Así, por vez primera los usuarios de consola comenzamos a disfrutar de contenidos adicionales en formato digital, ya fueran estos complementos (funcionales o estéticos) o juegos enteros. Pero el producto estrella siguió siendo, cómo no, el juego en red por el cual había que seguir pagando.

Dado el éxito de Microsoft, Sony acabó sumándose a la fiesta tiempo después, empezando a cobrar por lo que hasta ese momento había ofrecido gratis. Finalmente, y como era esperable, Nintendo ha seguido el mismo camino desde hace poco. Vemos pues que siempre hay quien da el primer paso y, si la cosa sale bien, el resto lo sigue. Pero lo más interesante a mi juicio es darse cuenta de cómo la gente, en lineas generales, no parece cuestionarse estos movimientos y los abraza sin más para poder seguir disfrutando de sus juegos y/o máquinas favoritas.

Un amplio catálogo por un precio ínfimo

Ahora, años después de todo aquello, la historia vuelve a repetirse. Las compañías que dominan el mundillo del videojuego ofrecen desde hace un tiempo formas de consumo alternativas a la manera tradicional y no son pocos los que han abrazado dicha posibilidad. De este modo, e imitando el modelo de negocio de empresas como Spotify o Netflix, ahora es posible acceder a un amplio catálogo de títulos mediante una cuota periódica.

La oferta es sumamente atractiva ya de por sí pero lo es más cuando llegan las promociones por las que se puede probar el servicio de manera gratuita durante un tiempo o suscribirse a él por muy poco dinero. Estos servicios han llegado para quedarse dadas sus ventajas en términos de comodidad y ahorro pero no están exentos de inconvenientes en lo referente a la disponibilidad futura de los contenidos.

Este es el argumento al que sus detractores se agarran para justificar su negativa a aceptar la existencia de estos servicios pero, dado que la mayoría de usuarios los ha aceptado de buen grado, nada van a poder hacer para conseguir su objetivo. Y lo mismo sucederá de aquí a unos años con lo que está por venir…

El futuro está en la Nube

Más bien el presente puesto que ya existen servicios que permiten jugar en “streaming”. Pero dicha posibilidad no ha hecho más que dar sus primeros pasos y, al igual que todo lo que hemos visto, esta forma de consumo de videojuegos se hará poco a poco cada vez más popular a medida que los problemas que presenta actualmente se vayan solucionando. Es difícil prever si se convertirá en la opción dominante (o la única, aunque esto me parece poco probable) pero su utilización masiva es el objetivo que se han marcado las compañías y es fácil que lo acaben consiguiendo más pronto que tarde.

Llegado el caso, ya no habrá que preocuparse por comprar o “alquilar” juegos como algunos dicen que se hace con servicios como Game Pass ya que mediante el “streaming” en ningún momento poseemos el material que utilizamos. Todo permanece en manos del proveedor del servicio de una manera muy parecida a lo que vivimos quienes conocimos los viejos salones recreativos, donde nos limitábamos a pagar por jugar. La diferencia es que, en lugar de hacerlo por cada partida, lo haremos no a un solo juego sino a todo el catálogo mediante una cuota fija.

Tenemos lo que nos merecemos

Así de simple. Y lo afirmo porque ha habido momentos en los que la comunidad ha demostrado que puede no pasar por el aro si lo desea. A mi mente viene el recuerdo de la presentación de Xbox One durante el E3 del ya lejano 2013 de manos de un Don Mattrick al que tratar de colarnos entonces una máquina pensada solo para el formato digital y con conexión permanente a Internet le acabaría costando el puesto.

Sin embargo, aquello que en un principio fue odiado terminaría siendo aceptado no mucho tiempo después ya que, a finales de la generación PlayStation 4/Xbox One, se puso a la venta un modelo de esta última enfocado totalmente al mercado digital. Además, tanto PS5 como Xbox Series, sus sucesoras, cuentan igualmente con su propia versión sin lector de discos desde el inicio. Y dado que no serán pocos los que se habrán hecho con una de estas últimas, cuesta creer que no haya entre ellos algunos de quienes criticaron dicha posibilidad en su momento.

Pero aún hay más…

Todo lo descrito no es más que una parte de cuanto hemos aceptado a día de hoy en nuestro mundillo de los videojuegos. Otro ejemplo: las ediciones limitadas o “de coleccionista” que lo son, eso sí, en número de unidades disponibles de cada una. No así en el de juegos que cuentan con una o varias y que han terminado saturando dos mercados: el habitual y el especulativo. Y las políticas de empresa de algunas compañías no ayudan precisamente a frenar este último.

Y no quiero olvidarme de quienes vuelven su mirada a otros tiempos porque lo que ven ahora no es de su agrado pues así es como llegó, hace ya unos años, el renacimiento de lo “retro”. No obstante, a pesar de su éxito, este movimiento que logró que las propias compañías pusieran a la venta numerosos recopilatorios de títulos clásicos además de reproducciones “mini” de antiguos sistemas y forzó la actual oleada de remasterizaciones y “remakes” parece que ya no tiene la fuerza de sus inicios.

Conclusión

Una cosa está clara: por encima de todo, lo que queremos es disfrutar de los videojuegos. Y para eso hacemos lo que haga falta, sin cuestionarnos casi nunca si el camino elegido es el adecuado. Tampoco nos paramos a pensar en lo que ganamos y/o perdemos con cada nuevo avance como bien demuestra el hecho de que, hasta que no fuimos conscientes de ello, jamás nos preocupó lo que pudiera pasar con el material que, generación tras generación, íbamos dejando atrás en pos de lo nuevo. No sé vosotros pero yo, cuando en mis años mozos adquiría una consola, no tardaba mucho en guardar la anterior para centrarme en la más actual…

Y es que el aceptar lo que nos va llegando es algo que siempre ha estado ahí porque así ha sido, es y será. Ya en su momento no nos importó saltar de las máquinas de salón recreativo a los sistemas domésticos a pesar de las limitaciones técnicas de estos últimos. Hemos cambiado de formato físico varias veces y, finalmente, abrazamos Internet con todo lo que ello conlleva. No podemos saber qué nos deparará el futuro pero lo que es seguro es que seguiremos aceptando todo lo que llegue. Y si no es así, ya se encargarán otros de hacernos pasar por el aro si es que queremos seguir al día en esto de los videojuegos.

Deporte, videojuegos, blogs y mucha nostalgia (tal vez demasiada)...

8 thoughts on “Por qué aceptamos lo que tenemos

  1. Un post más que interesante y que invita a una necesaria reflexión a la que cada uno debería enfrentarse tarde o temprano, especialmente aquellos que ya llevamos un tiempo jugando videojuegos. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que, pese a los buenos momentos que nos ofrecen, la industria del videojuego es precisamente eso: una industria, y su finalidad no es velar por nuestros intereses como aficionados, sino generar beneficios. Veremos en que desemboca todo.

    1. Poco más se puede añadir a lo que has dicho. Agradecemos su trabajo a quienes hacen aquello que luego disfrutamos y ellos agradecen el pago que efectuamos. Una búsqueda de un beneficio mutuo que nos lleva inevitablemente a seguir en la rueda del consumo, aunque ello implique a veces asumir ciertas prácticas claramente abusivas. Lo hemos visto ya varias veces y lo seguiremos viendo porque, como digo en el post, son muchos los que las aceptan sin más.

      Gracias, T.A.Llopis, por pasarte por el blog y compartir tu opinión sobre este tema. Saludos.

  2. Buenas Emilio,

    Como te he comentado por Twitter esta mañana, me ha gustado mucho el post. Me alegro que al final te animases a confeccionarlo.

    Me gusta especialmente la cronología de los hechos que has realizado. Como tu bien indicas, todo empezó con la primera Xbox. Siempre he opinado que el lujo de cobrar por el juego online era un atrevimiento que solo Microsoft se podía permitir. Una empresa con dinero para enterrarnos a todos a la que una mala gestión apenas le supondría unas pérdidas ridículas. Además, ellos habían venido a jugar ¿por que no tratar de revolucionar el mercado? Vaya que si lo han hecho… pero al menos para mí, no en el buen sentido. Ya ves que Microsoft es el que abre el melón y el resto son los que van detrás a imitarlo.

    Yo por mi parte poco quiero saber ya de la caja X pese a haber sido usuario tanto de la Xbox original como de 360 (sin pagar Gold como buen tieso que soy XD). Ya no solo porque no apoyo sus políticas (que tarde o temprano seguirán todas) si no porque sus IP’s (a excepción de Forza) ya no me dicen nada.

    Pero bueno, los tiempos cambian, la gente cambia y como bien apuntas, lo que en 2013 causó un revuelo que hizo retroceder a Microsoft, ahora se ha aceptado sin reparo. No en mi caso, pero si en el del grueso de usuarios que “han pasado por el aro” y que al final son los que mandan.

    Como bien indicas en las conclusiones, al final que cada uno disfrute de los videojuegos como quiera, en eso nunca me meteré. Yo llegado el momento en el que todo sea “de alquiler” me retiraré silenciosamente a mi cueva a disfrutar de todo lo que he ido acopiando estos años. Estoy seguro que me perderé grandes títulos, pero me veo incapaz de apoyar un modelo de negocio cada día más abusivo y que no comparto en absoluto.

    Porque esa es otra, ahora tenemos un amplio catálogo a un precio ínfimo pero ¿qué pasará cuando todo sea digital? ¿acaso se van a mantener esos precios? o ¿debido al mantenimiento que ello suponga tendrá que subir la tarifa? solo el futuro lo sabe.

    No me enrollo más, me ha gustado mucho ¡de verdad!

    Un saludo Emilio, me alegro mucho de haber descubierto tu blog 🙂

    1. Vivimos una situación muy parecida tú y yo, puesto que también he sido usuario de Xbox y Xbox 360 y aunque mentiría si dijera que no las he disfrutado, lo que ahora mismo ofrece Microsoft apenas me llama la atención. Fíjate que había considerado la adquisición futura de Series X solo por el tema de la retrocompatibilidad, para poder usar los juegos que ya tengo pero, investigando, he descubierto que en el caso de la 360 algunos juegos no me irían y en el de la Xbox original solo uno es compatible, por lo que lo único que me interesaba de esta máquina ha dejado de hacerlo así que…

      Yo llevo años diciéndolo: algún día todo será digital. Lo físico tiene los días contados. No sé si subirán o no los precios pero creo que lo que importa, o debería importar más, es que ya no vamos a poder conservar nada a título personal porque no habrá nada que conservar. Y eso, como jugador de la vieja escuela que sigo siendo, no me hace ninguna gracia. He probado el juego en streaming, en concreto PS Now, cuando ha estado en periodo gratuito, y al final solo acabé aprovechando bien un juego. El resto, picoteo, y no es esa la forma en la que yo concibo mi afición por los videojuegos.

      Me alegra que te haya gustado este post y el blog en géneral. Confío en llegar a hacer de él un sitio no diré ya de referencia, que es apuntar muy alto para una persona como yo, pero sí al menos que merezca la pena visitar. Gracias por pasarte y comentar, Suso. Saludos.

      1. Yo disfruté mucho de las dos primeras Xbox, sobretodo de 360, pero cuando anunciaron One… más allá de que me tiré como tres años desconectado, cuando tomé la decisión de dar el salto a la nueva generación, su catálogo no me resultó nada atractivo. Supongo que es lo bueno de no casarse con nadie. Di el salto a PS4 y estoy muy contento con ella, y a día de hoy, si en algún momento doy el salto, me iría a PS5 sin dudarlo. No me atrae en absoluto lo que ofrece Microsoft (bueno, en este caso sí, Hellblade y Horizon, pero puedo jugarlos en PC)

        En cuanto al tema del físico, yo ya hablé largo y tendido en un post a modo de pataleta. Como tú bien dices, no tienes nada, como digo yo, estás comprando humo. No puedes prestarlo, y mucho menos venderlo. Para mí son libertades que vamos perdiendo, pero bueno, cada cuál tendrá su punto de vista al respecto. Yo ni me he molestado en probar el juego en streaming, ni me atrae ni me gusta. A mí siempre me ha gustado el cacharreo, tener un receptor que me mande la señal de algo que se está ejecutando en un servidor no me dice nada. Pero una vez más, para gustos colores. Además me pasa lo que a ti, con tanta opción donde elegir, juego a todo sin profundizar en nada. No es ni de lejos mi estilo.

        En fin, no me enrollo más. No te engañes, ya es un sitio tu blog ya es un sitio que merece la pena visitar. Ahora solo le falta ir añadiendo poco a poco más material 😀

        Un saludo Emilio!

  3. La verdad es que aunque quisiéramos impedirlo, no podríamos. El ser humano no se preocupa por lo que tiene, si no por lo que quiere, y esto nos lleva a pagar un alto precio para conseguirlo.
    Como decía un gran hombre incomprendido (tanto él como su obra):
    “No es el trabajo del artista darle a la audiencia lo que quiere. Si la audiencia supiera lo que necesita, entonces no serían la audiencia. Serían los artistas. El trabajo del artista es darle a la audiencia lo que necesitan.”
    Alan Moore.
    Hace poco me resulto ofensiva la decisión de Ubisoft de cerrar servidores eliminando contenido descargable, pagado, y no solamemte multijugador. Es una decisión que fastidia tanto a los usuarios como a la historia y conservación de los videojuegos. Pero se tomó unilateralmente y nadie se ha quejado de forma grupal o efectiva, solo unos pequeños comentarios de que el Might and Magic X no funcionaba. Somos imperseptibles para las grandes empresas, protegidas por leyes convenientes y consecuencias ínfimas. (Bueno lo dejo que me enrollo como un Estore escacharrado)
    Opinó como tu, y la verdad es que esto va para largo. Gran post!!!
    Un saludo muy grande!!!

    1. Es lo que viene sucediendo habitualmente. Cierto es que, a veces, el ruido que provocan unos pocos consigue que la compañía de turno rectifique pero antes o después esta se acaba imponiendo, sobre todo cuando se da cuenta de que la mayoría acepta su decisión e incluso la aplaude. El caso que comentas es solo uno más de los muchos que han ocurrido y seguirán ocurriendo en los próximos años, máxime cuando todo dependa de los servidores como sucede con el juego en streaming. De hecho, sin llegar a ello, ya lo estamos viendo con los juegos que desaparecen de los catálogos digitales…

      Por desgracia, y como le he dicho a Suso, ese es el futuro que nos espera (aunque me gustaría mucho equivocarme). Y poco importa que algunos opongamos cierta resistencia porque el grueso de usuarios pasará por el aro, especialmente los jóvenes que no se paran a reflexionar sobre si es bueno o malo porque ni tienen la experiencia suficiente para hacerlo ni les importa. Solo quieren jugar y lo harán a lo que haya, punto. Y son ellos los que tienen la llave, mientras que los más veteranos, aquellos que llevamos toda la vida pegados a un mando de control, cada día pintaremos menos. Nuestro tiempo ya pasó.

      Gracias por pasarte y comentar, Cyborg. Saludos.

  4. Es una lastima que la cosa sea así para todos los ámbitos del videojuego, donde la gente se preocupa más por el ahora, que por el ayer, o por el próximo bombazo que vendrá, sin pararse a pensar en las consecuencias de pasar tan fácilmente por el aro, como tu bien dices.

    Esta bien que existan todos estos avances y posibilidades, pero deberían convivir en el mismo ecosistema que todo lo que ya teníamos, y no dejarlos simplemente obsoletos, pero como al final el usuario, es como es, y se preocupa más de lo venidero, pasan estas cosas, que cuando las tenemos, no les damos valor, ni vemos cuan de importantes eran o podían ser para nosotros. Pero por desgracia es así en esta industria o tragas y sigues con la rueda, o te toca quedarte estancado mientras todo avanza, y no estas allí para verlo.

    En fin Emilio, gran reflexión, y totalmente de acuerdo en que tenemos lo que nos merecemos.

    Un saludo ^^

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