Internet es lo peor que le ha pasado a los videojuegos

Internet lo peor de los videojuegos: un poco de todo

Guste o no, es lo que pienso. Pero, antes de que muchos os lancéis a masacrarme, dejad que os exprese las razones por las que, después de años de observar y reflexionar sobre este mundillo nuestro de los videojuegos, he llegado a esta terrible conclusión. Que puede haber aspectos positivos no lo negaré pero, por desgracia, son más los inconvenientes que las ventajas, y el resultado es lo que da título a este post…

¿Qué nos ofrece Internet en los videojuegos?

Para empezar, la posibilidad de conectar con usuarios de todo el mundo, lo cual, entre otras cosas, ha generado numerosas comunidades de seguidores en torno a muchos títulos. Ha traído consigo la aparición de nuevas formas de consumo, potenciado la publicación de muchos trabajos independientes de muy diversa calidad e incluso se ha creado un nuevo deporte que, poco a poco va ganando una mayor importancia a nivel global. En resumen, Internet ha hecho evolucionar el medio a niveles que, antes de su existencia, jamás habríamos imaginado.

Pero todo tiene su lado oscuro…

Y este puede resumirse en el mal uso que todos, en mayor o menor medida, le hemos dado a la red tanto en todo lo relacionado con los videojuegos como en muchos otros ámbitos. Empresas, medios de comunicación y usuarios somos responsables del caos generado con el paso de los años pero nadie entonará el “mea culpa” porque los últimos estamos demasiado ocupados pasando por el aro de los primeros y los segundos, que son quienes nos manejan día a día. A continuación describiré lo que cada grupo ha aportado a este respecto…

En pos del dinero fácil

Las compañías, desde que Internet hizo su aparición, han buscado fórmulas para ofrecer a través de la red sus productos puesto que es una manera más rápida, sencilla y económica que el método tradicional del mercado físico. Pero no han adecuado en igual forma los desarrollos de los juegos que, debido a su cada vez mayor complejidad, requieren de un tiempo más prolongado o más personal para llevarlos a cabo. En consecuencia, no son pocos los que llegan al mercado con serios problemas de funcionamiento que no siempre son resueltos mediante el correspondiente “parche” de turno.

Luego están los contenidos adicionales, ideados a menudo con el único fin de continuar haciendo caja. No es infrecuente pues encontrar elementos que perfectamente podían haber estado en el juego desde el principio o lo están pero solo se pueden utilizar una vez los desbloqueemos previo pago. Y el peor “invento” de todos, los micropagos como, por ejemplo, las famosas “cajas de botín” que tanto han dado que hablar. Al final, entre unas cosas y otras, está práctica de los DLCs ha conseguido que los juegos en formato físico tengan cada vez menos sentido.

Algo de información útil entre toneladas de basura digital

Los medios, la prensa especializada, ha aprovechado Internet para ofrecer una información más inmediata, tanto en las propias páginas web como a través de las redes sociales, cosa que también hacen las compañías para mantener, como los primeros, la atención de los usuarios. Pero hemos pasado de la inmediatez a una saturación sumamente preocupante pues, dado que no siempre hay noticias de interés que dar, se ha recurrido a contenidos de relleno que, aunque parezca increíble, son a menudo los que más éxito tienen entre los consumidores. Y si estos los demandan pues se seguirán ofreciendo, no hay más.

Un gran rebaño

Y finalmente, los usuarios somos los que hemos alimentado a las bestias con nuestro consumo diario de todo lo que se nos ha ido ofreciendo a lo largo de estos últimos años. Somos también los que nos conectamos unos a otros para hacer uso de los juegos y/o servicios que hemos pagado, y somos los que decidimos en última instancia el rumbo que ha tomado y tomará la industria en este sentido. Tenemos, como siempre lo hemos hecho, la llave del destino de este mundillo en nuestras manos pero está claro que, en conjunto, no estamos sabiendo utilizarla…

El pozo negro de la toxicidad

Los comportamientos tóxicos son una de las mayores lacras a nivel social que estamos sufriendo en esta época. Por supuesto no es algo exclusivo de los videojuegos pero en este ámbito está haciendo mucho daño: insultos, amenazas y desprecio social son solo algunos de los efectos producidos por la actitud, a menudo fanática, de quienes demuestran una absoluta falta de educación propiciada además por un amparo en el anonimato que, personalmente, hace mucho tiempo que pienso que debería haber desaparecido.

Y cualquier excusa vale para ejercer dicha presión sobre quienes no comparten su visión. Por ello vemos a diario discusiones y peleas sobre tal o cual juego y/o sistema, abusos durante partidas en red especialmente hacia el género femenino y multitud de “expertos”, “sabios”, “gurús” o como queramos llamar a aquellos que, en pos de “su verdad suprema”, te dicen lo que es bueno y merece la pena o todo lo contrario. Por todo esto y muchas más cosas llevo un tiempo haciéndome una serie de preguntas que hoy quiero plasmar en este post junto a las respuestas que puedo dar a cada una, siendo la primera…

¿Es necesario jugar online?

Es más cómodo, de eso no hay duda. Por otra parte, el reto que ofrece el enfrentarse a otras personas suele ser mayor que el de hacerlo contra la I.A. del juego, aunque subamos el nivel de dificultad de la misma, ya que lo habitual es que esta siga ciertos patrones que un jugador de alto nivel no va a evidenciar. Pero jugar con gente desconocida comporta el inevitable riesgo de acabar coincidiendo con individuos propensos a la ya mencionada toxicidad que acaban convirtiendo lo que debía ser un rato agradable en una mala experiencia.

Yo siempre he recomendado jugar con personas que conozcamos, a ser posible en persona, porque ahí no vas a tener problemas. Sin embargo, puede darse que no todo el mundo disponga del juego o la plataforma en la que deseamos jugar. ¿Debe quién se halle en esa situación hacer la inversión para unirse al resto? ¿No sería mejor volver al clásico sistema de reunir al grupo en casa de uno de ellos y jugar de manera local, como siempre hemos hecho? Esto último es algo que prácticamente se ha perdido por culpa de Internet y creo que habría que rescatarlo del pozo del olvido no solo por evitar los inconvenientes de la red sino por lo que significa a nivel social. Y es que ninguna red virtual puede igualar lo que supone el contacto real entre las personas…

¿Hace falta que los juegos sean tan grandes y complejos?

Lanzo esta cuestión porque, como he comentado, los juegos actuales son mucho más complejos y grandes que antaño. Es normal, e incluso necesaria, una evolución continua para evitar esa sensación de estancamiento que se produce cuando no hay avances pero también estamos pagando un precio demasiado alto por experiencias cada vez más profundas y realistas. Por ello habría que preguntarse si el camino que hemos seguido es el correcto, el más adecuado…

Creo que las compañías deberían invertir mucho más tiempo en asegurarse de que su producto llega al mercado sin problemas técnicos que pudieran afectar a su uso. Sin embargo, los plazos se siguen acortando, lo que a menudo lleva a retrasos en la fecha de salida previamente dada porque el juego no está listo. Y esa información, que circula veloz por la red y llega al usuario casi de inmediato, provoca malestar y frustración. Por ello pienso que, primero, no deberían establecerse plazos como los actuales para acabar los juegos y, segundo, no debería decirse nada sobre los mismos hasta que no estuvieran lo bastante avanzados como para poder hacerlo con seguridad.

Esto no quiere decir que haya que dejar de lado los juegos grandes y abrazar los pequeños (que no son, dicho sea de paso, ajenos a los problemas técnicos), pero pienso que estamos yendo demasiado deprisa, que hace falta pulir las herramientas de que se disponen y que no se aprovecha lo que se tiene de la misma forma en la que se hacía años atrás.

¿Por qué mostramos al mundo lo que hacemos?

Por puro ego, es evidente. Internet, con las redes sociales a la cabeza, ha propiciado este comportamiento durante años y la industria del videojuego no ha permanecido ajena a ello. Por eso, a medida que la tecnología lo ha permitido, se han configurado una serie de servicios y elementos que han potenciado esa necesidad. Así nacieron, por ejemplo, los logros/trofeos, cuya misión era la de alargar la vida de los juegos ofreciendo retos adicionales pero que se han acabado convirtiendo en un escaparate en el que enseñar a los demás lo mucho que jugamos y lo buenos que somos en determinados títulos.

A esto hay que sumar otros datos que acaban conformando nuestro perfil de jugador y que, como ya mencioné en un artículo anterior, son almacenados por la compañía proveedora del servicio y expuestos públicamente en el sistema de turno, lo que termina por alimentar aún más la vanidad de unos usuarios que hace mucho que dejaron de jugar videojuegos por el mero hecho de pasar simplemente un buen rato con ellos.

Y la pregunta clave: ¿necesitamos Internet en los videojuegos?

A día de hoy, tal y cómo está montada la industria, está claro que sí porque todo se ha creado en base a la propia red. Y seguirá siendo algo vital, como ya he comentado en multitud de ocasiones en relación al futuro que nos espera y del que no pienso decir una sola palabra más porque creo que mi postura es bastante clara al respecto. Sin embargo, los tiempos previos al nacimiento y posterior expansión de Internet demuestran que esta herramienta no es imprescindible para disfrutar de los videojuegos y nunca debería haberlo sido como lo es hoy. Y no la necesitaríamos si las empresas y, peor aún, la mayoría de los usuarios, no se hubieran empeñado en lo contrario.

Por desgracia es lo que tenemos, si bien eso no implica que se deba seguir el camino marcado. Por fortuna todavía es posible elegir si queremos seguir al día en el mundillo o si, por contra, ha llegado el momento de bajarse del barco y quedarnos con todo aquello que no requiera de conexión a la red. Hace un tiempo mencioné que no sabía qué hacer a este respecto pero con el paso del mismo lo voy teniendo cada vez más claro. Y creo que mi opinión sobre el uso de Internet en este mundillo evidencia la que, antes o después, será muy probablemente mi elección final.

Deporte, videojuegos, blogs y mucha nostalgia (tal vez demasiada)...

4 thoughts on “Internet es lo peor que le ha pasado a los videojuegos

  1. La verdad es que tocas muchos palos en este articulo. Aunque en cierta manera no podría estar más de acuerdo contigo en muchos elementos.

    Creo que lo que ha llevado a que estemos en esta situación, más que la existencia de las redes, es el mal uso que hacemos de ella, tanto compañías como usuarios, las primeras por fomentar malas praxis y los segundos por directamente tragarlo todo sin reflexionar, molestándose cuando algo no les conviene, sin duda estaríamos mejor con uso responsable de internet, pero va a ser complicado verlo a corto plazo…

    Igualmente ha sido agradable leer tu articulo, un saludo ^^

    1. Así lo menciono en el post. Todos, absolutamente todos somos responsables del panorama actual por culpa de haber usado las herramientas no ya mal en el sentido técnico sino con poco criterio y, sobre todo, sensatez y sentido común. Internet es muy bueno, pero hay que utilizarlo bien. No como se ha hecho, se sigue haciendo y, por desgracia, se continuará.

      Al final, como suele decirse, tenemos lo que nos merecemos. Gracias como siempre por pasarte y comentar, Spiegel. Saludos.

  2. Podría enrollarme como de costumbre, pero voy a intentar ser más comedido que en otras ocasiones y resumiré lo que pienso en una frase que acostumbro a decir “somos capaces de crear cosas increíbles, y utilizarlas únicamente para hacer el mal” XD

    ¿Es lo peor que le ha pasado a las consolas? Definitivamente, pero también podría haber sido lo mejor. Lamentablemente y visto lo visto, el panorama no va a cambiar y seguiremos utilizando una herramienta tan potente como es Internet para seguir “haciendo el mal”.

    En cuanto a la toxicidad de las redes, digo siempre lo mismo, los imbéciles han estado siempre ahí, otra cosa es que ahora se les oiga más y toquen más las narices. Como digo siempre, a esa gente bloqueo y a otra cosa.

    Buena reflexión Emilio, ojalá el futuro pintase mejor, pero me da a mí que no va a ser posible 🙁

    1. Sin duda. Internet es una herramienta que está a la altura a nivel cultural en comparación con lo que fue en su momento la invención de la escritura, las matemáticas o la música. Lo que hace falta es utilizarla con honestidad, cordura y sensatez, aunque sé que a día de hoy esto es pedir mucho.

      Y sí, de haber seguido otro rumbo es posible que no estuviéramos hablando de “lo peor” sino de “lo mejor”. Por desgracia, las cosas han venido así y así seguirán. Y respecto a lo de la toxicidad, totalmente de acuerdo. Antaño había jaleo igual que hoy pero, al quedarse en el ámbito cercano, hacía menos ruido. Podrían haber seguido ahí, la verdad…

      Gracias por pasarte y comentar este delicado tema, Suso. Saludos.

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