¿Dónde está mi emoción?

Donde está mi emoción: enlos Game Awards no...

Desde luego, no en lo mostrado en la última edición de los Game Awards que son, para el que no lo sepa, lo que podríamos llamar los “oscars” de los videojuegos. Ya para empezar no vi la gala ni en directo, ya que a esas horas ya me encontraba durmiendo plácidamente, ni en diferido, pues la más que segura cháchara tampoco despertaba en mí el más mínimo interés. Tampoco el saber si tal o cuál juego se llevaba uno u otro galardón, algo que no deja de ser una elección subjetiva y de ahí el lío que una vez más montaron en las redes quienes no estuvieron de acuerdo con los resultados. Pero esperaba al menos disfrutar de los más que posibles anuncios de nuevo material…

Muchos anuncios, sí, y a priori mucha calidad, pero…

En efecto, lo que sucedió fue lo opuesto. Ello no quiere decir en absoluto que lo enseñado no fuera bueno porque todo lo contrario: se mostraron cosas de un nivel técnico sumamente alto y solo eso debería haber bastado para ilusionarme. Por desgracia eso no llegaría a pasar en ningún momento y no puedo dejar de preguntarme, como reza el titulo de este post, dónde estará mi emoción ante esta clase de material que no pocos sí que han recibido con gran entusiasmo.

Lo cierto es que, en la mayor parte de los casos, dichos anuncios eran de juegos que no fueron de alguna manera de mi gusto. Es decir, de títulos que o bien pertenecen a sagas que no he seguido o cosas nuevas que no han llamado mi atención. Sin embargo, también hubo algunos de que los que no solo conozco precedentes sino que incluso he llegado a disfrutarlos de una manera más o menos amplia y/o profunda. A pesar de ello, también estos acabaron pasando de largo. En consecuencia ha sido un evento que, de no haber visto nada, no me hubiera supuesto ninguna diferencia más allá del hecho de poder estar hablando ahora de ello.

Algunos ejemplos

No hay mucho que decir en términos de cantidad o variedad de títulos en este sentido pero, aunque sea solo para dárselo a este post, comentaré un poco así por encima algunas de las cosas que se vieron y sobre las que puse el foco de atención aunque luego me quedara igual en lo que se refiere a la emoción vivida. O más bien a la no vivida

Hellblade 2

Los fans lo llevaban pidiendo a gritos desde hace tiempo igual que el ya por fin anunciado “Alan Wake 2” y del cual no diré nada porque si ya no me interesó la primera entrega, esta tampoco lo hará a pesar de sus supuestos cambios. Pero volviendo a la obra del estudio Ninja Theory que, como imagino bien sabéis, pertenece ahora a Microsoft, lo mostrado ha alcanzado unas cotas de realismo visual muy elevadas por lo que si en su momento la entrega original ya destacó en este aspecto, es de esperar que su secuela siga idéntico camino en el futuro.

Pero ni siquiera eso ha sido suficiente para emocionarme y, mucho menos, desear jugar “Hellblade 2”. En parte esto se debe a que yo no poseo una Xbox Series y mi PC no está ni de lejos para esas “alegrías”. La única forma que tengo, a día de hoy, de acceder a este y tantos otros juegos es vía XCloud. Y no es precisamente algo en lo que me ilusione meterme.

Sonic Frontiers

Mucho se habla de que si Sonic, la mascota de Sega, está en horas bajas, que si sus juegos son cada día peores, que se le debería dejar “morir en paz”, etcétera. Pero luego la realidad es muy distinta porque sus juegos siempre venden lo suficiente como para seguir siendo motivo de interés para la compañía japonesa y, más importante, para los fans que reciben cada noticia y nueva entrega con los brazos abiertos. Y eso es lo que ha ocurrido con “Sonic Frontiers”, el que será el primer juego de la saga enfocado al mundo abierto.

En cierto modo, y así me lo han hecho saber algunos amigos, parecen existir en “Sonic Frontiers” reminiscencias al por muchos querido “Sonic Adventure” pues en este último ya era posible, salvando las distancias, moverse de manera libre en determinados momentos del juego. No ocultaré que disfruté mucho de él no solo por esto sino por su historia y otros elementos que lo acabarían convirtiendo en un clásico. No obstante, no espero ver algo así en este nuevo título. Es más, sabiendo cómo se enfocan los mundos abiertos actualmente, me preocupa mucho que haya más cosas malas que buenas aunque todavía es muy pronto para sacar conclusiones definitivas al respecto.

A todo esto, añadiré que lo mismo puedo decir del trailer de la nueva película, la cual no veré llegado el momento ya que tampoco lo hice aún con la anterior. Por tanto, aquí tampoco puedo hablar de emoción…

Horizon Forbidden West

En este caso tengo que decir que sé bien lo que debo esperar, dado que como mínimo tendré lo ya visto en la entrega original. Y si esta era buena es lógico pensar que también lo será la secuela. Ahora bien, a pesar de que la jugué mucho y exprimí todo lo que pude y más, a día de hoy no me hace especial ilusión continuar la historia de Aloy porque no me apetece lidiar de nuevo con un título de esta clase. Eso no significa que no lo vaya a hacer en el futuro, por supuesto, y además mi intención es esperar a los más que seguros contenidos adicionales y adquirirlo todo junto como ya hice con el original. Veremos si lo disfruto de la misma manera o si, por el contrario, acabo absolutamente harto de la saga de Guerrilla Games.

¿Son estos y otros juegos culpables de mi falta de emoción?

No puedo decir que así sea. Es más, tampoco voy a negar que algunas cosas que veo me gustan al menos cómo están de bien hechas. Pero que sea bonitos no implica diversión, y lo cierto es que a estas alturas de mi vida no me apetece “jugar a la lotería” con mis adquisiciones, sobre todo si hablamos de novedades que no son precisamente baratas. Incluso a precio rebajado sigue sin gustarme la idea de poder equivocarme aunque sepa que ello sea algo inevitable en esto de los videojuegos o en cualquier otro ámbito de la vida.

Tal vez debería dejar atrás este “miedo”, ser más “valiente” y abrirme a estos y tantos otros juegos que quizá acabe disfrutando. Pero también está el hecho de su rejugabilidad, algo intrínseco a mi manera de entender este ocio de los videojuegos, y que implica que ese juego me tiene que “invitar”, sea a corto o medio plazo, a volver a él. Puedo deciros que cada día me cuesta más que un juego de gran calibre produzca en mí ese efecto y me niego en redondo (tanto o más que pasar por el aro de “la Nube”) a convertirme en un consumidor “de usar y tirar”, cosa que he notado que ya me sucede con algunos títulos menores.

La falta de emoción, cosas de la edad (quizá)

Es la única conclusión a la que llego después de reflexionar durante mucho tiempo sobre todo esto. De alguna manera, cada vez menos cosas provocan en mí esa emoción en apariencia desaparecida o, al menos, reprimida que antaño afloraba con más frecuencia, fuerza y espontaneidad. Y tampoco me gusta que así sea porque no es ya que uno se haga viejo físicamente, algo que hoy por hoy es inevitable. No, lo que más me duele es envejecer en mentalidad, en la manera de ver las cosas, y sobre todo de disfrutarlas.

Es por este motivo que siempre que puedo me refiero a cosas de mi infancia y/o adolescencia, en un intento más o menos vano de retener o hacer resurgir los recuerdos asociados a dichos periodos y, por tanto, la emoción vivida. Supongo que, me guste o no, he terminado convirtiendo todo esto en una especie de “cruzada” con la que tengo que lidiar día tras día. Los hay que me inclino por la apertura de miras y otros en los que me cierro en banda, dependiendo de cada caso y de mi estado de ánimo. Tened por seguro, sin embargo, que haré todo lo posible por mantener viva aunque sea una pizca de esa emoción porque no solo afecta a los videojuegos, también a este pequeño sitio que no me gustaría abandonar por sentir que ya no disfruto escribiendo sobre ellos

Deporte, videojuegos, blogs y mucha nostalgia (tal vez demasiada)...

9 thoughts on “¿Dónde está mi emoción?

  1. La verdad es que te entiendo al ciento treinta por ciento. Hace años que no miro ninguna conferencia, ya que no es algo que me emocione o interese fuera de los anuncio de nuevos títulos que puedo ver luego por YT. Hay que tener en cuenta el factor visual, ya que no es la primera vez que nos engañan o nos van a engañar con lo que muestran (esto no es ilegal ya que es una técnica de marketing como las hamburguesas de McDonalds, crudas y pintadas con aerógrafo).
    Es cierto que tienen muy buena pinta los títulos anunciados y lo importante es no hacerse ilusión a un nivel muy alto, ya que siempre puede salir rana :D.
    Lo mejor es esperar y que tengamos más información e imágenes de gameplay verídico y contrastado.

    Lo que es la entrega de premios me es muy indiferente, ya que como dices, es subjetiva.

    Gran artículo, Crack!!!
    Un saludo.

    1. Yo hace muchos años que dejé de saber lo que es el “hype”. Es decir, aquello de tener unas expectativas muy altas. Incluso, por ponerte un ejemplo reciente, con el “Syberia The World Before” tampoco esperé ni espero nada especial (menos ahora sabiendo cómo es por haber jugado el prólogo). Simplemente sé que me gustará porque me gusta la saga y no necesito que sea un triple A para disfrutarlo. Por otra parte, mucho de lo que se anunció y no he comentado, además de no llamar mi atención, va a salir para la generación PS5/Xbox Series y no lo voy a catar así que para qué preocuparme, ¿no?

      Ya veremos qué sucede en el futuro pero por ahora así está la cosa. Gracias por pasarte y comentar, Cyborg. Saludos.

  2. Yo hace años que dejé de seguir este tipo de eventos. Me aportan entre poco y nada, y como a ti, el interés que levantan en mí es bastante bajo. Prefiero leer un resumen al día siguiente que chuparme una gala soporífera.

    Realmente, la última vez que algo me despertó auténtica emoción, fue el lanzamiento de Resident Evil Village, y si bien hay cosas que espero con ganas como el citado Horizon Forbidden West, no es ni de lejos el entusiasmo que sentí con la octava entrega de Resident Evil.

    No sé si serán cosas de la edad o que hemos vivido ya muchos eventos dejando poco lugar a la sorpresa, pero me siento bastante identificado contigo.

    1. Un poco de todo, imagino. A mí me fastidia porque no me gustaría que esto me conduzca un día a dejar esta afición. Sé que es difícil que eso pase porque hay mucho donde elegir pero si empiezas a ver de aquí, de allá, y te quedas igual pues es para preocuparse. Al menos yo me preocupo…

      Gracias como siempre, Suso, por pasarte y comentar. Saludos.

      1. Tampoco creo que sea algo preocupante. Ahora estamos saturados de información por mil y un canales, antes nos enterábamos de manera mensual gracias a revistas. Los tiempos cambian y las formas de comunicar también. Esto en ocasiones conduce al hartazgo. Ya te digo que yo llevo años así, sin prácticamente interés por nada que se pueda anunciar en estos eventos, pero las ganas de jugar las sigo teniendo; a otro ritmo, pero ahí siguen. Así que por eso no creo que debas sufrir 🙂

        1. Quizá no me expresé bien. Lo que quise decir es que me preocupa es que me acabe un día cansando de los videojuegos en sí, es decir, de jugar. Eso es lo que no me gustaría que sucediera por culpa de la vorágine a la que estamos sometidos. Siempre quedará lo conocido, lo pasado, pero no poder disfrutar de lo actual y futuro pues también es un palo. Y lo peor es, como hemos hablado tú y yo otras veces, que llegará ese momento si, finalmente, se impone lo digital y más en concreto la Nube. Ya veremos…

          1. No no, si te entendí, quizá el que lo expresó mal fui yo XD y a ese pensamiento hacía referencia. Como te decía, dudo que llegue ese día, será por “crisis” que he pasado. Quizá lo nuevo no nos atraiga y lo pasado ya lo tengamos muy mascado, pero que seguirán cayendo partidas para rememorar viejos tiempos, es algo que no dudo 🙂

  3. Lo primero: Gran post te has marcado, como de costumbre.
    Coincido totalmente contigo, Emilio. Esta edición no ha levantado ni un poco de interés en mi persona ( ni está ni ningún tipo de evento similar en los últimos 15 años). En mi caso creo que es debido a 2 factores:
    1- la edad: Con 36 años y 32 metido en el ocio de los videojuegos, no es que haya visto de todo, ¡ni de lejos! Pero ya son muchos videojuegos que han pasado por mis manos, además de que con esta edad mis principales intereses son otros. Aunque sea mi forma de ocio favorita, el tiempo y el dinero se van en cosas mucho más importantes, por eso no voy pendiente de casi ninguna novedad.
    2- internet: antes podía ir corriendo al kiosko a comprar la hobby consolas con el reportaje del último E3, o ver y seguir algún evento importante por YouTube o algún foro. Pero debido a que ya no hay que buscar información de los a juegos, si no que es ella la que choca contigo, ya sea en RRSS, webs o por el mismo mail, no veo muy necesario ver estos eventos.

    Entiendo a la gente que los disfruta, pero pienso en estar a las 4 de la mañana viendo un evento de este tipo, o durmiendo, y no hay color 😂

    1. Eso está claro. Ya no somos niños y/o chavales y tenemos otras preocupaciones en la cabeza. Si a eso le sumas el hecho de llevar ya mucho tiempo en el mundillo pues está claro que el impacto ya no va a ser el mismo. Y respecto a la información que nos llega ahora por mil canales mientras que antes teníamos que esperar un mes o más pues también nos termina saturando. Los eventos como este no son sino una vía más…

      Gracias, Retromostoles, por pasarte y compartir tus opiniones sobre el tema. Saludos.

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